Hola, cómo están?
Mi nombre es Eduardo, tengo 45 años y soy de la zona oriental de San Miguel.
Hace un tiempo empecé a notar algo que no me gustaba
ya no me sentía igual de seguro como antes en mi vida de pareja.
Al inicio pensé que era estrés, cansancio uno siempre busca excusas.
Pero con el tiempo la situación fue empeorando.
Llegó un punto donde prefería evitar momentos con mi pareja,
no por falta de ganas sino por miedo a no responder como antes.
Eso empezó a afectar más de lo que pensé.
Un día, caminando por el Parque San José,
conocí a alguien que me conversó del tema y me dio algunas recomendaciones.
Sinceramente, ya había probado varias cosas
así que pensé: una más, qué pierdo?
Decidí intentarlo, sin muchas expectativas.
Con el tiempo empecé a notar cambios
más seguridad, más tranquilidad, más confianza en mí mismo.
No fue algo inmediato, pero sí constante.
Hoy puedo decir que me siento diferente.
Más tranquilo, más seguro más yo.
Y algo que entendí es que a veces no es falta de ganas
es que el cuerpo necesita cierto apoyo que uno no sabía.
Por eso quise compartirlo.
Porque sé que no soy el único que ha pasado por algo así.
Hay cosas que sí funcionan solo que casi nadie las comenta.